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jueves, 5 de junio de 2014

LA MEZQUINDAD DE LOS DIOSES



Hubo un tiempo en que los dioses paseaban entre nosotros y como nosotros tenían defectos, muy feos por cierto, por lo que Odiseo llegaría a plantarles cara, molesto de que se inmiscuyeran en los asuntos de los hombres, interviniendo en su favor o en su contra según sus intereses ladinos. Pero volvamos atrás y recordemos cómo fue el principio de aquel tinglado.
Todo comenzó con una de aquellas grandes fiestas que los dioses celebraban en el Olimpo, una boda entre una diosa y un humano, Tetis y Peleo. Y como en todas las bodas, la lista de invitados no incluía algunas divinidades consideradas lesivas por su carácter maléfico.
Cuando la maléfica diosa de la discordia, Eris, familiar del mismo Zeus, supo que le habían dado la espalda, se presentó muy enojada al evento dispuesta a tirarlo todo por tierra. Primero maldijo el fruto del matrimonio, que moriría en la guerra y, después, ofreció como trofeo una manzana dorada a la diosa que fuera más bella.
Esto llevó a la riña a tres de las invitadas, las tres gracias, que se disputaban el galardón: Hera, Afrodita y Atenea. Como Zeus no estaba dispuesto a mediar en esta disputa, pues eran su mujer y dos de sus hijas, decidió poner por juez a un joven mortal que, según decían, era el más bello humano, el hijo menor del rey de Troya, Paris.
Las tres diosas trataron de sobornarle: Hera le ofreció poder, Atenea destreza en el manejo de las armas y Afrodita el amor de la más hermosa mujer de la tierra, la bella Helena, esposa de Menelao, rey de Esparta. El joven no pudo resistirse a sus encantos y cayó enamorado de la mujer, por lo que eligió a la diosa del amor como la más hermosa, ganándose la enemistad de las otras diosas.
Paris raptó a Helena, que había caído rendida a los hechizos amorosos de Afrodita, y seguro que también a alguno de los encantos del troyano. Claro, Menelao estaba muy enfadado, y con el apoyo de las vengativas diosas Hera y Atenea, reunió a las tropas griegas para que conquistara Troya y recuperara lo que era suyo. Y así empezó la larga guerra que Eris había augurado.
Tetis, mientras tanto, había tenido un hijo que recibió por nombre Aquiles y, para evitar que muriera en la guerra que llegaría tarde o temprano, le metió en la laguna Estigia, cuyas aguas producían la inmortalidad. Sin embargo, para meter al bebé en el agua sin que se escurriera le cogió por el talón, y sólo aquella pequeña parte de su cuerpo quedó sin el baño inmortal, el talón de Aquiles, que sería a la postre su perdición.
Aquiles murió, como Héctor, domador de caballos, y Menelao, también Agamenón y muchos otros. Quedó Odiseo vivo y harto, enfadado con los dioses por haberles manejado a su antojo, alejándoles de su hogar donde residía su felicidad. Como castigo, encima, fue condenado a vagar de isla en isla sin poder regresar durante décadas, como si fuera un español cualquiera que al encender la televisión viera día tras día lo que hacen con su vida los políticos. Porque esto, efectivamente, es una historia de manipulaciones e intrigas, más que de seres virtuosos con poderes legítimos. Porque al final, la mitología griega sigue siendo una explicación válida para el mundo que vivimos.

domingo, 4 de mayo de 2014

OHIO

Hoy, 4 de mayo, es el aniversario de la masacre de la Universidad Estatal de Kent, en Ohio.
El 30 de abril el presidente Nixon había anunciado la entrada de sus tropas en Camboya, extendiendo así la guerra de Vietnam al país vecino.
Anteriormente, en 1969 la indignación popular había crecido después de que las imágenes de matanza de My Lai dieran la vuelta al mundo, y como causa última de la preocupación creciente de los estudiantes, se había producido el primer sorteo para el reclutamiento en las tropas desde la Segunda Guerra Mundial.
Nixon, que había prometido terminar con la guerra en 1968, para salir elegido presidente, lejos de cumplir su palabra alargaba el conflicto con sus decisiones.
Así estallaron las revueltas estudiantiles a lo largo de todo el país en respuesta a la gestión de la administración de Nixon.
En la Universidad de Kent las manifestaciones empezaron el día 1. 
Después de que el alcalde declarase el estado de emergencia entró en escena la Guardia Nacional. 
Por la noche del día 2, al entrar en vigor el toque de queda empezaron los enfrentamientos al no retirarse los estudiantes. Se produjeron detenciones, se usó gas lacrimógeno y un estudiante fue herido por una bayoneta.
El día 3 había mil efectivos de la Guardia Nacional. Con la indignación de los sucesos de la noche anterior, los estudiantes se enfrentaron a los militares hiriendo a diez, a cambio de que algunos estudiantes recibieran heridas por bayoneta.
La manifestación del día 4, que había sido desconvocada por los representantes universitarios, concentró a más de dos mil estudiantes.
Un agente de policía se acercó en un jeep a los estudiantes para advertirles de que serían detenidos si continuaban. Fue recibido a pedradas. Uno de los acompañantes del policía en el automóvil fue herido y se alejaron.
A medio día volvió la Guardia Nacional y lanzó el gas lacrimógeno. Los estudiantes los devolvieron obligando a la guardia a ponerse las mascarillas. Viendo que los manifestantes no iban a retirarse, 77 hombres de la Guardia Nacional avanzaron con sus armas con las bayonetas caladas apuntando a los manifestantes.
Hubo cuatro muertos:
Allison Krause, Jeffrey Glen Miller, Sandra Lee Scheuer y William Knox Schroeder.
Cinco días después cien mil personas se manifestaron en Washington. En la Universidad de Nueva York una gran pancarta rezaba: no podrán matarnos a todos.
Las imágenes de estas muertes dieron la vuelta al mundo y la presión contra Nixon para que terminara con el conflicto aumentó.
Quisiera rendir este pequeño homenaje a aquellos estudiantes, recordándolos y poniendo esta canción que se compuso en su honor: Ohio, de Crosby, Stills, Nash & Young
https://www.youtube.com/watch?v=hkg-bzTHeAk

miércoles, 26 de febrero de 2014

El Glorioso

Don Pedro Mesía de la Cerda era un infante cuando sobrevivió al desastre de Passaro.
Quién lo iba a decir, que aquel Guardamarina que sobrevivió a la carnicería del San Felipe, el Real, descrita en El Monje de Hierro, se convertiría en Teniente General de la Real Armada y Virrey de Nueva Granada años después. 
Todo un héroe de nuestra patria que, sin embargo, ha caído en el olvido del común, ya que hoy en día parece ser que es malo sentirse español y cantar las gestas de grandes hombres que bajo nuestra bandera sangraron, y por ello se prefiere mirar a otro lado antes que reconocer que, en realidad, este país está lleno de héroes y que los necesitamos hoy más que nunca, aunque sean anónimos.

Corría 1747, durante la Guerra de Asiento, también llamada de la Oreja de Jenkins, cuando se le ordenó a Don Pedro, quien por entonces ya era Capitán de Navío, regresar a España desde América a bordo de El Glorioso, transportando cuatro millones de pesos de plata. Al principio el viaje fue tranquilo, pero no habría de serlo siempre, pues los ingleses conocían la existencia de este tesoro y no estaban dispuestos a permitir que España se nutriera de él regenerando las arcas del Rey Católico.
El 25 de julio el Glorioso encontró en su carrera hacia España la presencia de diez buques ingleses entre los que había tres de guerra: el Warwick de 60 cañones y la fragata Lark, de 40, además de un bergantín de 20.
Comenzó la persecución. El navío español, de 70 cañones se mantuvo a barlovento para proteger la carga mientras que el bergantín, más rápido, se acercaba y lanzaba su primera andana contra la popa a eso de las 9 de la noche.
Sabiendo que era un riesgo hacer frente a los tres buques don Pedro decidió transportar cuatro cañones de gran potencia a la popa y de este modo impidió que el bergantín se acercara demasiado ante los disparos amenazadores del navío español.
Un intercambio de golpes poco certeros se produjo durante toda la noche entre los dos navíos, pero la cosa se complicó a partir de la mañana siguiente, cuando los otros dos se unieron a la fiesta y el bergantín se alejó para proteger a los siete mercantes que estaban escoltando los buques de guerra.
A medio día llovió y el glorioso quedó sin viento a favor, de modo que se volvió hacia estribor para presentar batalla. El Lark sufrió duros cañonazos que le dejaron muy dañado el casco y el aparejo.
Entonces viró en redondo el navío español para disparar al Warwik, que ya le estaba tomando la distancia para disparar. Hacia las 2 de la noche comenzó el combate. Tras hora y media de andanadas el navío inglés quedó sin el palo mayor, viendose obligado a la retirada.
El navío español había sufrido 5 bajas y 44 heridos, algunos daños en el aparejo y en el casco, y de la Cerda sabía que podría haber vencido al navío inglés de perseguirle, pero temiendo la presencia de más navíos ingleses en la zona decidió continuar pensando en el bien del cargamento y de sus hombres.
Algunos daños fueron reparados de camino a España, otros necesitaban ser reparados en un puerto y aún le quedaba un buen trecho para llegar a Galicia.
El 14 de agosto se topó con tres navíos ingleses: el Oxford, de 50 cañones, la fragata Shoreham y el bergantín Falcon, de la escuadra de John Byng, a quien de la Cerda recordaba de Passaro.
Después de tres horas puso en fuga a los ingleses. Perdió el bauprés y a 9 hombres más, pero consiguió llegar a Corcubión dos días después dejando el cargamento a salvo. 
Después de los arreglos más imprescindibles De la Cerda salió para El Ferrol, pero los vientos contrarios le obligaron a poner rumbo a Cádiz tratando de alejarse de Portugal para no encontrarse con los navíos ingleses que patruyaban aquellas aguas.
El 17 de octubre se encontró con cuatro fragatas corsarias en las proximidades del Cabo San Vicente. El buque español los mantuvo a raya causándoles fuertes daños. Un quinto navío se unió a la fiesta, el Darmouth, de 50 cañones, y de nuevo se inició un duro combate que sólo terminó cuando la santabárbara inglesa saltó por los aires por los cañonazos españoles, muriendo en la deflagración el capitán y 325 hombres. Tan sólo 11 marineros y un teniente sobrevivieron al naufragio. 
La fragata King George también quedó inutilizada y las otras tres fragatas continuaron persiguiendo al navío español, que seguía su rumbo hacia Cádiz, pero al día siguiente la Russell de 80 cañones, también se unió al combate y entre los cuatro navíos acribillaron al Glorioso, que aguantó toda la noche, infringiendo daños a los ingleses, hasta que al amanecer del día 19, ya sin munición, desarbolado, a medio hundirse y con 33 muertos y 120 heridos, Pedro Mesia de la Cerda rindió la nave viendo imposible la defensa.
Fueron llevados a Lisboa donde el Glorioso fue inspeccionado para unirlo a la Armada Inglesa, pero tantos daños tenía que tuvieron que desguazarlo. Los españoles apresados fueron a Londres, donde fueron tratados con honor y admiración, mientras que muchos de los capitanes ingleses fueron expulsados de la Armada acusados de incompetentes.
A su vuelta a España De la Cerda fue ascendido y los marineros españoles recibieron el merecido reconocimiento.
Y ahora, decidme. Después de todo ésto ¿Realmente os parece heroico lo de la película Master and Commander? 
Bien merece una película el Glorioso, historia pura de nuestra Armada, un navío de héroes que nadie debería olvidar. Un recuerdo para ellos, nuestros héroes.

miércoles, 22 de enero de 2014

El Mariscal que se fue de España

"Las memorias son comúnmente tan tediosas al principio, por el recital de genealogías, accidentes insignificantes acaecidos durante la infancia, y relaciones minuciosas (apenas en condiciones de ser contadas al más intimo amigo), que no sólo resultan desinstructivas para el lector, sino también repugnantes para aquellos que desean emplear su tiempo de forma útil. Deberé, por lo tanto, empezar por la muerte de la Reina Ana, momento en el cual era joven, 17 años de edad, y era capaz de juzgar un poco el estado del Reino de Escocia y las inclinaciones de sus gentes..."
James Keith: A Fragment of a Memoir of Field-Marshal James Keith, written by Himself, 1714-1734; edited by Thomas Constable for the Spalding Club. Edinburgh, 1843

Así comienzan las memorias de uno de los mayores cerebros militares del siglo XVIII, el Mariscal de Campo al servicio de Prusia James Edward Francis Keith y, a título personal, considero que este comienzo debería ser grabado a fuego en la frente de todo aquel que sigue la oferta televisiva del orden de Gran Hermano, Corazón Corazón, Sálvame y demás bazofia rosa o basura mediática en general, que ha sido creada para moldear el carácter conformista de sus televidentes mediante un velo de entretenimiento.

James Keith es uno de los personajes secundarios de mi libro, El Monje de Hierro, aunque en varios capítulos se convierte en personaje principal al igual que su hermano, George Keith, el Conde Marischal.
Como tantos otros en Escocia era presbiteriano, pero supo dejar la religión a un lado y se comportó como un gran patriota, declarándose ferviente jacobita, razón por la que fue perseguido por los diferentes gobiernos del recién creado Reino Unido (La unión de Inglaterra y Escocia se aprobó en 1707 pese a la amplia mayoría de población escocesa, contraria a la pérdida de su independencia).
Pero hoy no me voy a detener en los acontecimientos que se relatan en mi libro para no desvelar sorpresas que podrían sonar más a novelescas que a históricas y que cuento tal cual las vivieron sus protagonistas y, que diablos, al fin y al cabo, El Monje de Hierro es una novela, histórica, pero novela.
Voy a ir más allá, al momento posterior, cuando arribó a España por segunda vez después de mil y una peripecias.
Después de su llegada a Madrid en julio de 1720 se presentaron los hermanos Keith ante el Ministro de la Guerra, Miguel Duran, para pedir que se hiciera efectiva la patente que les había sido concedida por los servicios prestados a la Corona de España durante el Levantamiento de 1719. Desgraciadamente las patentes las habían destruido ellos mismos cuando fueron detenidos en Sedan, para que no les incriminaran y les condujeran directos a la horca acusados de alta traición al Rey Jorge I de Inglaterra.
El depuesto Ministro Alberoni había mantenido estas comisiones en secreto ya que la operación era encubierta y cuando huyó del país por la puerta de atrás debió quemarlas con una gran cantidad de documentos que le hubieran podido llevar a la muerte y no al destierro. Por la ausencia de pruebas de estas comisiones no les fueron concedidas a los hermanos Keith aunque tenían derecho a ellas.
Al fin, después de meses en los que tuvieron que vivir de la caridad de algunos amigos, le fue concedido el grado de Coronel a James Keith, pero sin un puesto en regimiento alguno y el joven militar tuvo que sobrevivir como pudo, astiado y confundido, hasta que el Almirante George Cammock, al servicio del Rey Felipe, le acogió en su casa.
En 1721 el MInistro de la Guerra, Miguel Durán, fue encontrado culpable de malversar los fondos destinados a la campaña para defender Ceuta de los ataques moros de 1720, algo no muy diferente a lo que hoy en día sucede, y es que en España las cosas no han mejorado en tres siglos, perros diferentes con el mismo collar...
De este modo, James trató de sondear al nuevo Ministro, el Marqués de Castellar, y la situación no fue mejor con él.
Al final decidió marcharse de España en 1722 ante la falta de oportunidades cuando comprendió que siendo protestante nunca tendría un puesto de responsabilidad en las tropas del Rey Católico, y es aquí a donde quería llegar, porque esa triste realidad de un gran militar sigue repitiéndose una y otra vez en este país de pandereta. Un hombre apto, lleno de ganas y conocimientos, en España se pudo echar a perder, igual que se pierden tantas personas aptas porque no son primos de alguien, o no son pelotas, porque estaban paseando por el pasillo equivocado, o simplemente porque alguien de RRHH elijió su nombre al azar. 
Así es que grandes profesionales se pierden mientras otros muchos que son mediocres se agarran a sus sillas y agachan las cabezas para quedarse, madrecita, como están, porque no dan para más o, en el caso de que sí puedan darlo, sepan que no van a tener una oportunidad para mejorar. Y eso sucede en la política, donde el nivel es bajo tirando a muy deficiente (El conocimiento del inglés debería estar entre los requisitos obligatorios para ocupar un puesto de responsabilidad en la administración, entre otras muchas cosas), tanto como en empresas, grandes o pequeñas: no importa que seas apto o no, sólo importa que estés en la media, que seas mediocre, que seas como todos, porque si destacas le caerás mal a alguien que te intentará pisar y seguramente lo conseguirá.
Qué les puedo decir que no sepan. James Keith volvió una vez más a España cuando se intentaba recuperar Gibraltar en 1726, pero ya no quiso volver a servir a España cansado de que le ningunearan. Entró al servicio de Rusia primero y de Prusia después, y fue allí donde se convirtió en Gobernador de Berlín y en Mariscal de Campo siendo aún hoy recordado en Alemania por sus grandes dotes militares. 
James Keith murió en el campo de batalla de Hochkirch, durante la Guerra de los Siete años.
Un gran hombre que se merecía de mi este pequeño homenaje. Pudo haber sido un gran general español, pero por motivos ajenos a sus aptitudes terminó en Prusia. Una lástima, como cada día que se enciende el telediario en este santo país, donde nunca cambia nada.


File:Generalfeldmarschall Keith (Pesne).jpg
James Edward Francis Keith, 1696-1758

domingo, 22 de diciembre de 2013

Esclavistas del siglo XXI

Ayer fui al cine a ver 12 años de esclavitud y me sentía obligado a escribir unas letras.
Sobre la película, decir que es brutalmente buena, descarnada, cruda, desgraciadamente real, un trabajo magnífico.
Huelga decir que estoy en contra de todo tipo de esclavitud y la película me ha parecido una magnífica oportunidad para dar una vuelta de tuerca más para erradicar esta lacra de la historia humana.

Si nos vamos a la RAE lo primero que encontramos es: estado de esclavo, y más abajo, sujeción excesiva por la cual se ve sometida una persona a otra, o a un trabajo u obligación.
Se entiende por lo tanto que la esclavitud se produce solamente entre humanos y a mí me parece discutible.
Considero que la esclavitud es mucho más amplia y que se debería definir como la privación de la libertad de una forma de vida por parte de otra ¿Os imaginais que vinieran unos extraterrestres y nos llevaran a su planeta para darles leche, carne o compañía? ¿Os sentiríais libres o esclavos? 
Sinceramente, soy el primero que se come un buen chuletón cuando surge la ocasión, pero hay que ser consciente de que un trozo de carne fue parte de un ser que tuvo vida y muchas veces no olvidamos: hemos perdido el respeto por la naturaleza que hace miles de años teníamos, cosas de la industria. Hoy por hoy es algo necesario, pero creo que algunas fronteras deberían ser trazadas porque la moral nos lo exige.

Hace unos días tuve ocasión de leer un par de artículos, cuyos enlaces os copio a continuación, sobre algunas personas, por llamarlas de alguna forma, que se dedican al contrabando de perros, una especie animal que rara vez es un alimento para el ser humano (Quizá en Asia o África, pero no en la vieja Europa). 

http://www.alimentacioncanina.com/noticias/mas-de-120-cachorros-interceptados-por-el-seprona-buscan-acogida/
http://www.alimentacioncanina.com/noticias/venta-de-perros-de-raza-por-internet-y-en-tiendas/

Éstos piratas modernos hacen pasar a perros de Europa del Este por perros españoles y no han pasado los mismos controles sanitarios, suelen tener enfermedades (la rabia no está erradicada, por ejemplo) y se mueren muy frecuentemente a los pocos meses de ser comprados por sus amos. Es todo un negocio, ya que un perro que podría costar 1000 euros lo venden a mitad de precio. Un precio bastante alto aún, si tenemos en cuenta que el intermediario los adquiere a no más de 100 euros.
Estos perros se adquieren por internet o en la mayoría de las tiendas de animales y hasta importantes asociaciones españolas (la ACCE) están involucradas para hacer negocio con la esclavitud de estos perros... No me lo invento, lo dicen los artículos y es una investigación de la Guardia Civil.

Estos perros los compra gente que muchas veces tampoco sabe cómo cuidarlos, porque, si no saben educar a sus hijos ¿Cómo va a educar a un perro? Así que al cabo de un tiempo los abandonan, los maltratan, o ambas cosas. Y es que muchos no son conscientes de comprar una vida, un miembro más de la familia. No son conscientes de que esta vida tiene necesidades, requiere cuidados, no te permite realizar muchas actividades que normalmente harías si no tuvieras hijos o perros, pero ya no voy a entrar en la falta de educación o humanidad de quien compra una vida para abandonarla después.
Otras personas que si se preocupan por ellos viven un calvario por haber comprado un perro enfermo, sin saber el calvario por el que han pasado los animales para enriquecer a un grupo bastante grande de sinvergüenzas...

Lo que me gustaría es que, al menos las personas que lean mi opinión, tomen conciencia de que un perro merece ser tratado como un miembro más de la casa y no como una mascota de la que deshacerse cuando resulta inconveniente. De este modo, señores, señoras, dejen de comprar perros en tiendas o internet. Sean responsables y piensenlo bien, no contribuyan a la esclavitud de estos pequeños.

Ninguna persona merece ser esclava de otra... Los perros tampoco. Son nuestros mejores amigos en el mundo animal...  Diría que los únicos.
 


lunes, 11 de noviembre de 2013

El cilindro de agua


Cuatro mil lubinas daban vueltas dentro de un cilindro de cristal lleno de agua de mar constantemente, sin saber a dónde iban. Todas se dirigían en el sentido de las agujas del reloj, como si una fuerza las impulsara hacia el futuro, para ganar tiempo al tiempo en su carrera hacia la siguiente vuelta, siempre adelante, sin jamás estresarse, porque no recordaban de dónde venían, ni a dónde iban; sólo que sus compañeras estaban al lado, recorriendo su mismo camino, quizá compartiendo su destino, y todas debían hacer lo mismo, porque el instinto les decía que no debían separse para protejerse de los depredadores, sin recordar que no estaban en el mar a la vista de los peces más grandes. Tan sólo tenían tiempo para pensar:
-Que hoy no me toque a mí, que se coman a otra lubina, sigue a delante, que algo de comida aparecerá, no debo separme del resto.
Y cada cierto tiempo los cuidadores del cilindro les echaban algo con lo que alimentarse, saciando a las cuatro mil lubinas durante un tiempo, mientras ellas seguían su camino sin jamás recordar ni tan siquiera haber comido un par de vueltas más allá.
Entonces, una noche oscura entre vuelta y vuelta algo cambió. De entre las cuatro mil una de las lubinas, que había recibido una mutación que le permitió desarrollar cierta inteligencia, tan sólo una, se preguntó:
-¿Hacia dónde vamos? Las sombras que se ven ahí fuera me resultan familiares, diría que estoy dando vueltas y quisiera nadar en otra dirección, quisiera encontrar una vida mejor. Aquí no hay más depredadores que los dos cuidadores que se asoman a tirarnos comida y, de cuando en cuando, se llevan a unas cuantas de nosotras y las sustituyen por otras ¿Por qué he de rendir cuentas y hacer lo que le viene mejor a esos seres malvados, que nos dan de comer para engordarnos y sacarnos después para alimentarse de nosotras?
Entonces observó que sus compañeras seguían haciendo lo mismo mientras se decían:
-Que hoy no me toque a mí, que se coman a otra...
Comprendió que sus compañeras nunca harían nada para cambiar algo, pues, la excusa de estar juntas sólo servía para protegerse con el cuerpo de las demás, y no para defenderse juntos de las amenazas. Si ella no hacía nada al respecto, ninguna de sus compañeras lo haría. 
Entonces, dejó de nadar.
-¿Qué haces? Me estreso, me estreso ¿Qué haces? Sigue nadando...- empezaron a protestar las demás, que siguieron con sus preocupaciones, en la misma dirección de siempre mientras la lubina valiente gritaba:
-Esperad, compañeras, escuchadme...
-Pero nadie se paró y comenzaron a tropezar unas con otras, produciéndose una gran confusión en la que nuestra valiente lubina recibió tantos golpes por las compañeras que la atropellaban, que finalmente murió, y fue a parar a la superficie de donde los cuidadores la sacaron al día siguiente. En sus últimos instantes la pena la carcomió, sabiendo que el destino de su especie siempre sería el mismo, servir de alimento a sus cuidadores, algo que ninguna lubina estaría dispuesta a cambiar.
Sin embargo, una idea quedó sembrada en la mente de algunas lubinas, que empezaron a plantearse cómo podrían salir de allí...
Cilindro de lubinas de Loro Parque, Tenerife


Así es este gran cilindro llamado España, en el que nuestros cuidadores banqueros, sindicatos y políticos, se alimentan de nosotros sin poner su poder económico, su vagancia y su partitocracia en riesgo, dándonos unas migajas para tenernos atados, mientras los españoles decimos estar hartos, pero sin jamás dejar de nadar y plantar cara realmente, pensando en las cosas que supuestamente tenemos que perder, sin preocuparnos de los compañeros que nadan a nuestro lado, porque lo único que nos importa es que no nos toque a nosotros y pensamos que algo malo habrá hecho el compañero para merecer sus desgracias, y si en realidad no hizo nada, tampoco importa, porque los demás siguen dando vueltas y haciendo chistes... o diciendo frases como:
-Es que todo está muy mal, madrecita que me quede como estoy-. Eso, cuando no intentamos hundirla nosotros por pura envidia.
Y me pregunto:
¿Dejaremos que una lubina inteligente llegue a cambiar las cosas si está preparada para hacerlo o, por el contrario, nosotros mismos la atropellaremos para que todo siga igual en nuestro cilindro de agua salada?
Necesitamos una nueva generacíon de personas en el poder que cambien las cosas, que no piensen en el interes del partido, en subvenciones estatales o de otros países, intereses partidarios de regiones, o riquezas personales, si no en el interés general. Necesitamos que alguien nos de ejemplo, porque, no os engañeis, la clase política, es un espejo de nosotros mismos, y lo que odiamos ver en ellos es la parte de nosotros que nos perdonamos, porque el mundo es para "listos"; tantos chorizos hay en el poder como los hay en las clases más bajas. Si no, tomaros la molestia de dejar de nadar un momento, lubinas, y mirad alrededor. 
Es hora pensar y buscar caminos para mejorar, para que podamos dejar un camino sólido a las generaciones futuras, y no lleno de parches como hasta ahora, parches que habrá que arreglar con tu dinero una y otra vez.

viernes, 11 de octubre de 2013

Arena en los calcetines (Improvisando)

—Como diría un vampiro creado por Anne Rice —me dijo el tío— te voy a dar la oportunidad de elegir que yo nunca tuve -y acto seguido me mordió. 
Sí, después me preguntó si quería vivir o morir, pero el daño ya estaba hecho, porque no me contó las consecuencias de mi decisión, como si fuera un comercial de telefonía o de seguros cualquiera.
Me contó lo de que no puedo ver el Sol, que es un fastidio, pero como me pasaba las noches de bar en bar, pues nada, lo pasé; me contó lo de la estaca, lo de la sangre, lo de los espejos, con lo vanidoso que yo era, pero nada, aun así lo de vivir para siempre bebiendo sangre fresca, pues como que me llamaba la atención, porque si los leones lo hacen, no voy a ser yo menos.
Pero coño, sí hubiera sabido que los vampiros también pagan impuestos, le habría dicho que me matase y se fuera a hacer gárgaras con mi sangre a ver si se atragantaba, porque resulta que ahora soy inmortal y ¿Habéis visto alguna vez un vampiro jubilado? Yo no. Y tienes que pagar la comunidad de la casa en la que tienes tu ataúd, tienes que pagar el terreno, la manutención del humano al que has convencido para que te cuide de día, su sueldo, que también tiene que comprarse ropa y ducharse, porque a ver si os creéis que beber sangre por los siglos de los siglos sale barato. No, nada más lejos de la realidad. 
En primer lugar, si matas a alguien se investiga, y si te investigan, tarde o temprano llegarán hasta ti. Entonces irás a la cárcel por asesinato, porque igual en USA que hay pena de muerte te pueden clavar una estaca, pero en España abolieron la pena de muerte, y yo soy un vampiro español, así que si vas a la cárcel ¿De qué vives? No puedes matar a los reclusos porque por el día tu duermes y cuando despiertas las puertas de las celdas están cerradas y no puedes pasar porque aunque todos los vampiros tenemos un poder, a mí me tocó el de ver a través de las paredes. Pero que mierda, para que quiero ver lo que hay detrás si no puedo pasar... Así que si te encierran ¿De dónde sacas la sangre? ¿Tú sabes lo chupado que te quedas después de estar 17 años sin beber una gota de sangre? Y encima, como por el día estás dormido los presos se lo pasan bomba contigo, que no voy a contar detalles de lo que le hicieron al último vampiro que estuvo convicto, es mejor estar muerto. Por eso, lo mejor es comprar la sangre y dejarse de asesinatos. Y para comprar hay que tener dinero, lo que conlleva que tenga que trabajar para conseguirlo, pagar impuestos, lo dicho, un coñazo.
Me he buscado un puesto de camarero en un pub. Está mal pagado, y me paso la noche relamiéndome al ver esos cuellos palpitantes, pero me aguanto, porque sé que tengo que pagar la sangre que les compro a los de la cruz roja.
Gracias a la naturaleza no tengo que pagar por el agua, porque además de tener el mismo aspecto y no envejecer, siempre huelo mal, me duche o no, de eso tampoco me hablaron. Pero, afortunadamente, los humanos no se enteran porque las colonias que usamos son especiales. Yo uso Hypnotice, que se llama así porque la huele un humano y ya no se entera de nada más en toda la noche. Mi compañera de turno de vez en cuando me dice: -oye Vampi, échale colonia a mi novio de la tuya que esta noche tengo otros planes... ¡Ay! La Lore, que buena chica, siempre pensando en que su novio no sufra... 
Pero volviendo a lo que me importa, es que encima, como siempre tengo que tener arena de mi tierra dentro del ataúd, siempre voy por la calle con los calcetines sucios, que parece que voy andando por el desierto. Y venga a pagar impuestos, el sueldo no sube, pero venga a pagar ¿Cuándo voy a dejar de pagar impuestos a estos capullos del Gobierno? Porque a mí me llaman vampiro, pero coña, si entre el Gobierno y los bancos me da miedo salir del ataúd para no consumir aire porque, algún día, lo van a embotellar para venderlo con la excusa de las deudas que ellos mismos crean. Eso sí, tan inútiles son que le darán la patente del aire a alguna empresa americana creada con capital de riesgo, porque así son el PP y el PSOE competentes hasta inflarse, vamos lo que viene a llamarse burbuja... Que estos ya nacen inflados...
En fin, que lo que tengo claro, es que ser vampiro es una mierda, porque como siempre tengo 32 años, nunca podré jubilarme, así que si alguna vez os preguntan si queréis ser vampiros decid que no.
Si queréis chupar, meteros a políticos, banqueros o empresarios que, salvo que España se canse y se líe a estacazos con vosotros, que es lo que se merecen los dirigentes de España sin excepción, viviréis de gorra y os aplaudirán con las orejas...