Visitas

martes, 23 de diciembre de 2014

Improvisación nostálgica

Musas, soltadme ya, y dejadme descansar allí, en su regazo antaño cálido, más
allá de ilusiones, monstruos y tormentos, fuera de los pensamientos, desentendimientos y otras sinrazones de los corazones sedientos.
Quiero perderme en los cimientos de la tierra y removerla hasta encontrarla, sin la quemazón de esta absenta que violenta mi talento y lo torna en llanto de pasión por mi condición, maldición, de amante que ha perdido el elixir, razón de su existencia, todo es ausencia, después de haberlo tocado con los labios, después de haberlo saboreado. Dulce miel... 
Absenta, otra absenta que me quema y me consume, pero ya da igual, ay, Anabellah, fría y mortal, pálida sombra que se difumina en el tiempo, en el espacio... 
Musas, dejadme partir y que este veneno me lleve hasta su lado raudo... Ya siento que me voy, ya siento que ella viene, Annabellah... Es el fin de la nostalgia. Es el fin de la amargura, es el fin...


Atardecer en Victoria Falls

No hay comentarios:

Publicar un comentario